La Enfermedad Venosa de la extremidad inferior, influenciada grandemente por la posición erecta del ser humano, puede tener múltiples presentaciones clínicas que van desde la insuficiencia venosa aguda o crónica, superficial o profunda, trombotica o de reflujo; y que hacen de esta una enfermedad más compleja de lo que históricamente ha manifestado. La enfermedad venosa se encuentra entre las más extendidas a nivel mundial y, como casi en todas las áreas de la medicina, los avances en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad venosa de la extremidad inferior no ha sido la excepción y ha avanzado a pasos agigantados. Los cuadros clínicos más importantes a diferenciar son:
- Las Varices superficiales o Insuficiencia Venosa Superficial es quizá la más común y escandalosa de esta categoría,
pues al ser tan evidente la presencia de esta enfermedad se ha relacionado con la estética desde la antigüedad (foto: primera ilustración de una vena varicosa, Acrópolis Atenas S. IV antes de cristo).
En términos sencillos, las venas superficiales son aquellas "visibles", es decir, que se encuentran por encima de la fascia que sostiene a los músculos en su posición. Las venas se dilatan como consecuencia de un aumento en la presión hidrostática, aunado a la presencia de proceso inflamatorio crónico de la pared venosa y a incompetencia valvular, todo esto exacerbado por el componente genetico (herencia), asi como por la edad, el embarazo, el tipo de trabajo y la postura (estar parado o sentado por mucho tiempo).
Estas "venas varicosas" se pueden manifestar
- Enfermedad venosa profunda
- Ulcera Venosa